Ahora que has vuelto me paso a los balances. A la búsqueda del equilibrio, a los bares que no cierran.
Al carnaval de los recuerdos, a esa cara de la moneda que siempre me favorece, como si estuviese todo predeterminado.
Ahora que has vuelto, que parece que nunca te fuiste se me llenan los pulmones de vida, y mirando hacia atrás ya no encuentro nostalgia.
Guardo un as en la manga, de todas aquellas cosas que no hemos dicho, de las que quedan por decir.
Olvido el cartel de prohibido, las centinelas de vanguardia, aquellas historias que siempre me habían recordado cual era mi sitio.
Ahora me encanta la sensación de estar descolocada, sin juicios ni escenas.
Ahora vivo, alimentada de libertad, con un pie en el suelo y el resto del cuerpo perdido en tu espalda.
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